Verde. Cigarrillo. Almohada. Pasto. Sol. Limonada. Amarillo. Saco azul. Verde roto. Corazón remendado. Conciencia corrompida, recuerdos alterados, sentimientos encontrados. Razón perdida.
Pastel. Libertina. Catalina y María Antonieta. Polvos, vanidades y secretos. Labios que manchan la tela. Ya sea de la cocina, ya sea de la cortina. Ya sea por la fiesta, o porque no te fijas con quien te acuestas.
Acostumbro a suponer que me entiendo cuando no soy capaz de aceptar ni lo que quiero. Tal vez solo soy indeciso, tal vez no; aun no me decido. Busco salidas, ventanas abiertas por donde saltar. No pienso caer, no espero caer. Al menos si lo hago estaré afuera, medio muerto, medio vivo. Me frustro, pero aún estoy vivo.
Sueño, y tal vez solo vivo en sueños pues no soy capaz de conseguir una realidad que me satisfaga. No soy yo. Tal vez lo sea, soy indeciso, o tal vez solo sean las personas del mundo. No eres tú, es ella.
Ruego y a la vez me atormento por conseguir algo de amor, ese del verdadero, del que pretenden vender en las películas como si se pudiera conseguir en la esquina. Solo un poco, con eso puedo seguir vivo.
No es amor maternal, o paternal, siquiera fraternal. Es que tengo un suspiro atorado y no lo logro sacar. No es solo besar bellas mujeres porque si, ello no provoca mejoras. Solo quiero una. Y más que pasión mundana busco caricias, y una sonrisa.
Busco un tesoro, ya de putas estoy hastiado. Una mujer que piense, que no tema ser ella, diferente. De esos tesoros, solo evidentes para quienes logran ver lo esencial. Busco una mujer de verdad, que me embruje con su cabello, y de nuevo su sonrisa... y sus ganas de vivir. Salir corriendo tras ella, y si yo corro, que no tema correr tras de mi. No quiero una mujer de porcelana, delicada y engreída... la superficie y la apariencia se rompen con el primer golpe.
No quiero una concubina o una pareja temporal de clubes y orquesta. Quiero una mujer que me ame por quien soy y no por lo que parece de mi, yo tampoco soy de porcelana. No me interesa lo que la conciencia (retrasada) y colectiva considere, después de todo, su única certeza es que lo más barato sale mejor; fácil, mediocre.